jueves, 17 de enero de 2008

EL CONFLICTO DE BAJA INTENSIDAD Y LA GUERRA SUCIA

Es lo mismo guerra o conflicto de baja intensidad y guerra sucia ?
Se ha hecho común el empleo de este concepto ( guerra de baja intensidad ) en el Megajuicio contra el ex presidente Alberto Fujimori , pero de las preguntas y respuestas que se dan en este proceso , tanto el Fiscal Supremo, los testigos y abogados o el manejo de la noticia por parte de los periodistas , se deduce con cierta preocupación que existe una total falta de conocimiento y comprensión de los que significa guerra de baja intensidad o conflicto de baja intensidad o Low Intensity Conflict y los especialistas percibimos que este concepto se maneja de manera errada, eufemista , sin tomar en cuenta que la guerra de baja intensidad es toda una doctrina y estrategia elaborada en la década de los 70' por los Norteamericanos y que les permite abordar los problemas de la insurgencia en una dimensión más amplia , no sólo militar y en la actualidad tiene un papel preeminente en la doctrina y estrategia Norteamérica en los países del Tercer Mundo , donde aún existen problemas internos de subversión, terrorismo o guerrilla.
Como se confunde guerra de baja intensidad con guerra sucia, estoy seguro que se mirarían incrédulos , fiscales, abogados y testigos , si se les dice de que en nuestro país , no es raro que los norteamericanos sigan aplicando la doctrina y estrategia del conflicto de baja intensidad en base al informe sobre la lucha contra el terrorismo mundial del 2006 ( hecho de conocimiento por el Departamento de Estado el 30 de abril 2007 ) en donde mencionan que Sendero Luminoso- grupo al que consideran terrorista- tienen ahora más vinculación con el narcotráfico , se ha fortalecido vuelve a ser una amenaza .
Por ejemplo, en el El Salvador o Nicaragua, no ha finalizado la guerra de baja intensidad pues ha quedado latente la posibilidad de la insurgencia.
Para mayor alcance y precisión doctrinaria, existe el concepto de " Guerra de cuarta generación " dentro de la doctrina militar estadounidense que comprende a la Guerra de guerrillas, la Guerra asimétrica, la Guerra de baja intensidad, la Guerra Sucia, el Terrorismo de Estado u operaciones similares y encubiertas, la Guerra popular, la Guerra civil, el Terrorismo y el Contraterrorismo, además de la Propaganda, en combinación con estrategias no convencionales de combate que incluyen la Cibernética, la Población civil y la Política.
En este tipo de guerras no existe enfrentamiento entre ejércitos regulares ni necesariamente entre Estados , sino entre un estado y grupos violentos o mayormente entre grupos violentos de naturaleza política, económica, religiosa o étnica.
La Guerra de Baja Intensidad (GBI)
Según el Manual de Campo 100-20 del Ejército de los Estados Unidos, Military Operations in Low Intensity Conflict, la GBI es una confrontación político militar entre estados o grupos por debajo de la guerra convencional y por encima de la competencia pacífica entre naciones. La GBI involucra a menudo luchas prolongadas de principios e ideologías y se desarrolla a través de una combinación de medios políticos, económicos, de información y militares.
Este tipo de confrontación se ubica generalmente en el Tercer mundo pero contiene implicaciones de seguridad regional y global.
Varios elementos militares y políticos se combinan para asegurar que la GBI será la forma más común de confrontación que los norteamericanos tendrán que enfrentar en el futuro inmediato. Entre ellas destacan los profundos problemas sociales, económicos y políticos de las naciones del Tercer Mundo que crean un terreno fértil para el desarrollo de la insurgencia y otros conflictos con un impacto adverso a los intereses de los Estados Unidos.
Este mismo manual menciona que existen cinco imperativos para llevar a cabo las operaciones de GBI: el dominio político , la unidad de acción , adaptabilidad , legitimidad , perseverancia las operaciones de GBI están clasificadas en cuatro categorías: Insurgencia y contrainsurgencia , Lucha contra el terrorismo ,Operaciones de mantenimiento de la paz y Operaciones de contingencia en tiempo de paz .
La insurgencia y contrainsurgencia, aunque se encuentran en polos opuestos, aplican los mismos principios generales y todo depende de a quien se quiera apoyar.
La insurgencia se refiere a la guerra no convencional o a la organización, entrenamiento y apoyo de fuerzas guerrilleras con el objetivo de derrocar un gobierno "enemigo" de los Estados Unidos. Esto se realiza generalmente a través de un grupo selecto de asesores o de una organización de ayuda.
Las operaciones psicológicas forman parte integral del apoyo a la insurgencia para conseguir la movilización de la población en su favor, mediante el desarrollo de campañas de desprestigio del gobierno. Ejemplos de insurgencia los podemos encontrar en el apoyo norteamericano a la contra nicaragüense en la década de los ochenta.
La contrainsurgencia es el conjunto de operaciones destinadas a apoyar a gobiernos "amigos" de los Estados Unidos en contra de sus "enemigos internos". Estas operaciones deben encajar en un plan global del gobierno civil establecido y son generalmente dirigidas por el embajador norteamericano en el país.
El apoyo militar norteamericano debe limitarse, dentro de lo posible, a la asistencia policiaca y el entrenamiento militar, aunque no se descarta el involucramiento directo cuando las condiciones lo hagan necesario. Ejemplos de contrainsurgencia los podemos encontrar en el apoyo norteamericano a los regímenes militares de El Salvador y Guatemala.
La lucha contra el terrorismo comprende todas las acciones destinadas a proteger instalaciones y personas de ataques terroristas. Se divide en antiterrorismo y contraterrorismo y está diseñada para proporcionar una acción coordinada antes, durante y después de incidentes calificados de terroristas.
El antiterrorismo incluye las medidas pasivas tomadas dentro de instalaciones o por personas para reducir la probabilidad de ser víctimas de un acto terrorista. Incluye medios como programas educativos, seguridad física, técnicas de protección personal y patrones operacionales. Ejemplos de acciones de antiterrorismo los podemos encontrar en las revisiones de autos y personas que cruzan la frontera de México hacia Estados Unidos.
El contraterrorismo comprende toda las medidas ofensivas para prevenir, disuadir y responder al terrorismo. La participación en este tipo de acciones esta limitada generalmente a fuerzas especialmente entrenadas y equipadas en estado de alerta para ese propósito. Ejemplos de acciones de contraterrorismo los podemos encontrar en el rescate de los rehenes del MRTA en la residencia del embajador japonés en Lima en 1997.
Las operaciones de mantenimiento de la paz tienen como objetivo preservar la paz alcanzada a través de esfuerzos diplomáticos. Las fuerzas de mantenimiento de la paz supervisan e implementan una tregua negociada con el compromiso de las partes beligerantes. Estas fuerzas tienen prohibido el uso de la fuerza a menos que sean agredidas. Ejemplos de operaciones de mantenimiento de la paz los podemos encontrar en la misión de observadores de la ONU en El Salvador tras la firma de los Acuerdos de Paz en 1992.
Las operaciones de contingencia en tiempo de paz son movilizaciones rápidas enfocadas en un problema específico.
Se emplean generalmente durante crisis e incluyen operaciones tan diversas como alivio de la población en caso de desastres, operaciones antinarcóticos y golpes militares por tierra, mar o aire. Estas operaciones pueden requerir restricciones y el uso selectivo de la fuerza o acciones violentas concentradas. Ejemplos de operaciones de contingencia en tiempo de paz los podemos encontrar en la invasión norteamericana de Granada en 1983 o la de Panamá en 1989.
Por qué aparece la idea de la guerra de baja intensidad?
La idea , doctrina o estrategia de guerra de baja intensidad aparece en la década del setenta, estudiando los errores cometidos en Vietnam , luego en Laos, Camboya, Mozambique, Angola, Etiopía, Yemen del Sur, Granada yNicaragua. La reacción de los dirigentes políticos, económicos y militares de Estados Unidos se produjo en 1981, cuando llegó Reagan a la presidencia consideró que la preocupación principal debería centrarseen lo que ocurría en el Tercer Mundo debido a Asia, África, Medio Oriente y América Latina vivían dos tercios de lapoblación mundial y se encuentran recursos naturales estratégicos.
Durante 1983, el comercio de Estados Unidos con los países del Tercer Mundo llegaba a 175 000 millones de dólares, una cifra casi igual a su comerciocon Europa y Japón, juntos.
En esa época Richard Nixon, ex presidente estadounidense, decía que la mayoramenaza para los intereses de Estados Unidos no era la Unión Soviética o China, sino el levantamiento en los países pobres del Tercer Mundo porque el el mayor acontecimiento geopolítico desde lasegunda guerra mundial es la pérdida de la batalla ideológica por loscomunistas", en Europa del Este; además, en ese momento era evidente queuna guerra nuclear resultaba inconveniente para cualquier potencia.
Desde la segunda guerra mundial hasta finales de los años setenta, en el Tercer Mundo se produjeron ciento veinte guerras, con un saldo de más de 10millones de muertos. Nixon observaba que nunca en la historia habíaexistido un conflicto de tan grandes proporciones y tan extenso como laguerra del Tercer Mundo.
Más recientemente se ha calculado que, sólo en el año de 1988, hubo 111conflictos étnicos armados, de los cuales 36 fueron guerras en que seexigía autonomía o secesión. Cada diez años, desde el fin de la segundaguerra mundial, han muerto entre 1.6 y 3.9 millones de civiles no armadosen las guerras del Tercer Mundo.4
Nixon y muchos generales estadounidenses consideraron, desde el principio de la década de los 80, que la guerra en los países más pobres del mundoera el desafío mayor, y que Estados Unidos y sus aliados no podrían vencer si continuaban empleando las formas tradicionales de hacer la guerra, que la superioridad de las fuerzas convencionales nada puede conseguir encontra de fuerzas no convencionales.
Por ello deciden hacer un cambio global en su estrategia militar contrarrevolucionaria bajo el lema "No más Vietnams".
El primer paso de los estrategas estadounidenses después de Vietnam fue evaluar los errores cometidos en la conducción política y diplomática de laguerra, en la coordinación de las instancias que tomaron las decisiones, en el aprovechamiento de la información de inteligencia y en el tratamiento delos medios de comunicación.
El segundo fue hacer todo lo posible para recuperar la iniciativa e impedira toda costa nuevas victorias de los pueblos oprimidos en el Tercer Mundo.
En esta línea, lo fundamental no era decidirse por la intervención o nointervención, sino intervenir victoriosamente.
Y una de las condiciones para lograrlo consistía en estudiar qué tipo de conflicto tenían enfrente, observar si se trata de guerras regulares o irregulares.
Pero luego de la derrota estadounidense en Vietnamse concluyó que, además de la forma, era necesario calcular la intensidad.
En la perspectiva militar desarrollada en Estados Unidos, a determinada intensidad de la guerra corresponde una aplicación de la fuerza deintervención.
Esta observación permitió que los militares estadounidensesprecisaran que siendo las guerras de baja intensidad las más frecuentes enel Tercer Mundo, Estados Unidos debería de contar con fuerzas entrenadas, armadas, organizadas y dirigidas especialmente para esos conflictos, contra esos adversarios, en ese terreno y ante el tipo de característicasparticulares que presenta la guerra en el Tercer Mundo.
Desde la década delos ochenta, bajo esa perspectiva estratégica (la derrota ideológica de lospaíses socialistas y la importancia de los conflictos en el Tercer Mundo), Estados Unidos ha realizado una gran transformación de sus fuerzasmilitares.
Ha modificado sus leyes, su doctrina militar, la estructura yjerarquía de sus fuerzas armadas, las relaciones con los medios decomunicación, los procedimientos para operaciones especiales y latecnología militar buscando mejorar cuatro aspectos básicos: Comando,Control, Comunicaciones e Inteligencia, lo que abrevian como C3I.
En general, estas rectificaciones de doctrina -sobre todo la prioridad otorgada a los objetivos y las guerras de carácter limitado, de la economíade la fuerza y la redefinición de la ofensiva en términos de iniciativa-son sólo revaloraciones de ciertos principios que tienen el propósito dereducir el número de las bajas militares, es decir, principios de unadoctrina militar de naturaleza defensiva.
La raíz de esa valoración está en la gran cantidad de soldados estadounidenses heridos, muertos, prisioneroso desaparecidos en Vietnam. Ellos fueron la causa central por la que muchos ciudadanos retiraron su apoyo a la guerra y creció un fuerte movimiento porla paz en Estados Unidos. Éste fue uno de los elementos políticos más importantes de la derrota en Vietnam que los militares estadounidensestomaron en cuenta para la elaboración de la nueva estrategia.
Características más notorias de la doctrina de guerra de baja intensidad .
Es una doctrina y estrategia elaborada por los Estados Unidos para combatir las revoluciones, movimientos de liberación o cualquier conflicto que amenace sus intereses es el conflicto de baja intensidad cuyos objetivos principales son la contrainsurgencia( derrotar movimientos de rebelión popular), la reversión (derrocar gobiernos revolucionarios o los que no seajustan plenamente a los intereses estadounidenses), prevención ( ayudar a gobiernos aliados de Estados Unidos a evitar su desestabilización).
La victoria que persigue no es sólo militar, sino más completa, efectiva, para un largo plazo, mediante el aniquilamiento de la fuerza política ymoral de la insurgencia.
El principal teatro de operaciones de la guerra de Baja intensidad son los países del llamado Tercer Mundo.
Significa la intervención estadounidense en los asuntos internos de otros países.
Sin embargo, los militares consideran que ésta tambiénpuede ser necesaria para reprimir conflictos internos, dentro de paísescomo Estados Unidos.
La idea de baja intensidad alude el uso limitado de la fuerzapara someter al adversario. Puede transformarse en una guerra de mediana intensidad, en la que se emplearán mayores recursos. El escalón más alto deconflicto para los militares estadounidenses es la guerra de altaintensidad, una guerra abierta contra otra potencia que cuenta concapacidad para el ataque nuclear.
Las formas de la guerra de baja intensidad son muchas. Se asocian con situaciones de inestabilidad, contención agresiva, paz armada,conflictos militares cortos, antiterrorismo, antisubversión, conflictosinternos, guerra de guerrillas, insurrecciones, guerras civiles, guerrairregular o no convencional, guerra encubierta, guerra psicológica,operaciones paramilitares, operaciones especiales, invasión, etcétera.
La guerra de baja intensidad termina, según la definición de los militares estadounidenses, cuando se requiere el uso de una fuerza mayor.
Se pasa al siguiente escalón de intensidad al producirse la declaraciónformal de guerra entre dos naciones y/o cuando se emplean masivamentefuerzas de intervención militar convencionales. Ese fue el caso de la intervención militar estadounidense en Irak, al transformarse la operación Escudo del Desierto en Tormenta del Desierto.
Las tropas destinadas a la guerra de baja intensidad se agrupan en una trilogía: las fuerzas para operaciones especiales, las fuerzas para asuntos civiles y las fuerzas para operaciones psicológicas.
Una fuerza especial dotada de doce efectivos, por ejemplo, constituye una unidadflexible que puede incluir personal de asuntos civiles o de operaciones psicológicas y tiene alta capacidad de despliegue.
Las fuerzas de operaciones especiales tienen experiencia para mantener un dispositivo nomuy visible y es normal que las FOES entren a un país, completen su misión de apoyo a la nación anfitriona y luego salgan sin que su presencia hayasido mencionada en los medios de prensa de ese país.
En general, un plan de contrainsurgencia tiene tres fases. "La primera estabiliza la situación militar y política; la segunda, que es la más larga, emplea la presión sostenida y gradualmente intensificada en los ámbitos militar, psicológico y político, para impulsar a los insurrectos a las negociaciones; la tercera utiliza la ofensiva política, psicológica ymilitar para llevar a efecto las negociaciones."
Se establece con toda claridad un objetivo de la guerra, decisiva y alcanzable. Si el objetivo es limitado, también la naturaleza de la guerra es limitada.
Se persiguen objetivos globales, es decir políticos, económicos y psicológicos, además de militares.
Se resalta la importancia de atacar las líneas logísticas de los rebeldes, la locomotora que impulsa la ofensiva revolucionaria en la guerra del Tercer Mundo es privarla de combustible( Nixon)
Se aplica decididamente el principio de ofensiva mediante iniciativas que obliguen al enemigo a reaccionar, más que a actuar según sus propios planes.
El requisito es apoderarse de la iniciativa, retenerla y explotarla. La naturaleza ofensiva de la nueva doctrina supone desechar el gradualismo ( la experiencia en Vietnam representó un esfuerzo desafortunado por combinar el arte militar y la diplomacia)
Concentrar el poder de combate en el lugar y el momento decisivos a fin de obtener también resultados decisivos, sobre todo allí donde los intereses vitales de Estados Unidos son amenazados( Europa, Japón, el Golfo Pérsico y los vecinos más próximos del sur )
Unificación del mando de las fuerzas especiales ( en base al fracaso, en 1979, de la operación Desierto Uno, en la que fuerzasespeciales trataron de rescatar a los rehenes estadounidenses en Irán, bajoel gobierno de Reagan )
Las fuerzas de operaciones especiales aumentande manera sostenida. De este modo, los comandos de operaciones especiales yde guerra de baja intensidad ocupan actualmente una jerarquía semejante ala del ejército, la marina y la fuerza aérea dentro de la estructura delministerio de la guerra estadounidense.
Para trabajo político en el Congreso y la Casa Blanca se crearon el Grupo Asesor en Política de Operaciones Especiales y la Oficina deAsistentes del Secretario de la Defensa para Operaciones Especiales,encargados de la formulación de políticas, supervisión de presupuestos yrelaciones con otras instancias del gobierno estadounidense.
Los nuevos comandos unificados están dotadosde la tecnología más avanzada ( el presupuesto pasó de 500millones de dólares en 1981 a 3500 millones de dólares en 1990)
Creación de principales lugares de entrenamiento ( Centro para la Guerra Especial "John F. Kennedy", enFort Bragg), ( Centro para la Guerra Especial Naval en Coronado), (Escuela para Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea en Campo Hurlburt)
Algunos analistas militares consideran que el castellano va a convertirse en la segunda lengua de las fuerzas de operaciones especiales, debido a losconflictos que anticipan en América Latina.
Elaborar un marco legal adecuado ( en 1986, el Congreso emite una enmiendapara el uso de las fuerzas de operaciones especiales, establece normas pararealizar las acciones directas, reconocimiento estratégico, guerra noconvencional, defensa "interna" en el extranjero, asuntos civiles,operaciones psicológicas, asistencia humanitaria, búsqueda, rescate y antiterrorismo.
Cobertura mundial de inteligencia a través de la CIA y destaque de agentes a los países del Tercer Mundo , incrementando el número de agentes . Los servicios de inteligencia del ejército, a suvez, aumentaron su capacidad de inteligencia humana (HUMINT) y crearon unaAgencia de Respaldo para Inteligencia que opera como una rama de laAgencia de Inteligencia de Defensa, pero el Pentágono no reconoce aún suexistencia.
Se modificaron los procedimientos para la conducción de las intervenciones ( después de las experiencias frustradas -como la invasión de Cuba en Bahía de Cochinos)
La guerra psicológica , aspecto importante de la guerra de baja intensidad.
La mayor necesidad de operaciones psicológicas efectivas está en el área de las guerras de baja intensidad, un área en la que probablemente Estados Unidos tendrá gran involucramiento en lo que resta de este siglo.
Dentro de la doctrina de contrainsurgencia las operaciones psicológicas juegan un rol clave en el incremento de la moral de nuestros aliados y en la destrucciónde la moral del enemigo y sus fuerzas de apoyo. La guerra de baja intensidad reclaman tomar todas las ventajas psicológicas posibles y que no debe perderse de vista la importancia de entender la mentalidad latinoamericana.
El proceso de las operaciones psicológicas requiere abarcar la totalidad de un estado mental más que algunos pensamientos en términos de una acción o reacción específica.
El último objetivo de las operaciones psicológicas (PSYOP) es asistir a la aplicación de poder de una nación sobre otra para influir en las mentes de la gente y acrecentar el logro de las metas.
Desde el punto de vista de los militares estadounidenses, la tortura o la explotación de la mente humana con objetivos militares son campos que requieren especial atención y se preocupan de ciertos avances de Rusia en cuestiones de parapsicología.
Consideran que las "armas mentales" serán de invaluable ayuda en los conflictos de baja intensidad, sobre todo cuando pequeños grupos de militantes se encuentren en estrecha relación y desconozcan la psicología de los demás.
Las "armas mentales" permitirán al comandante de una guerra de baja intensidad trabajar el aspecto psicológico, para infiltrar a los grupos rebeldes.
En este campo, un nuevo término en operaciones militares y especialmente en la esfera de las guerras de baja intensidad es el de la "defensa paranoica".
Un coronel estadounidense señala que un poco de paranoia nunca es malo para cualquier soldado. Producen estudios especializados acerca de la paranoia como arma en la guerra no convencional.
Los expertos entienden esa paranoia como un poco de miedo al ataque por sorpresa, uno de los métodos principales de las guerrillas. Han analizado este aspecto, por ejemplo, en el caso de la destrucción del cuartel general de los marines en Beirut, que atribuyen a la falta de paranoia. Consideran que el tipo de paranoia que se necesitaba en Beirut era una completa desconfianza de cada uno de los marines.
La importancia de las operaciones psicológicas y el sentido que tienen dentro de la doctrina de contrainsurgencia, pueden apreciarse en los siguientes párrafos de Claude Strurgill:"En los casos de insurgencia comunista en América Latina, las actividades psicológicas pueden reforzar nuestro apoyo a gobiernos locales, creando una atmósfera de inseguridad que muestre los grandes riesgos y el alto costo de las operaciones insurgentes.
Como ha sido escrito en la Revue d’Information Militaire: 'Por definición, las operaciones psicológicas juegan un rol clave en el incremento de la moral de nuestros aliados y en la destrucción de la moral del enemigo y sus fuerzas de apoyo' (U.S., Defense Logistics Agency, 1983)".
Medios de comunicación
Los teóricos estadounidenses de la guerra de baja intensidad detectan un problema básico: la contradicción entre el derecho ciudadano a la información y las necesidades de seguridad de los Estados Unidos. Lo reducen, tratando de resolver una pregunta: ¿cuál es la relación apropiada entre los militares y la prensa durante los conflictos de baja intensidad?
En primer término consideran que el poder de los medios de comunicación puede ser mayor en la guerra que en tiempos de paz. Existen dos formas básicas en las que los medios de comunicación pueden tener influencia directa en la guerra: (a) publicando información útil para el enemigo (agrupamientos, cantidades, movimientos) y (b) criticando la conducción de las campañas, lo que puede hacer perder el apoyo moral de la población hacia el ejército.
En los medios militares está bastante difundida la idea de que muchas de las responsabilidades de la derrota de Vietnam descansan sobre los hombros de los reporteros, especialmente de la televisión. Los otros grandes responsables de la derrota, dicen los halcones, son "nuestros líderes nacionales que no permitieron a ‘nuestros chicos’ ganar la guerra".
La "intromisión irracional" de la prensa en situaciones de conflicto se debe a que el involucramiento gradual o clandestino de Estados Unidos en una guerra de baja intensidad es la forma más común del inicio de la intervención.
En la actualidad, la experiencia que más valoran acerca de una adecuada relación entre los militares y la prensa es la operación Escudo del desierto, en el Golfo Pérsico. Los noticieros dieron una enorme cobertura del conflicto, pero a la vez, los militares restringieron enormemente el ingreso de reporteros a las zonas de combate y establecieron reglas, que los comunicadores en general aceptaron, especialmente para unificar las versiones de lo ocurrido.
Esto posibilitó que el ejército no tuviera que recurrir a la odiosa designación de un agente de censura en cada oficina de noticias.
Las agencias aplicaron la autocensura, que ha resultado más eficiente.
La siguiente información no podía ser publicada, por decisión militar y aceptación de los jefes de noticias: información específica, como número de hombres y tipo de armas, cantidad de municiones; el tamaño de las unidades sólo debía ser mencionado como compañías, multibatallones, etcétera; el uso de palabras "grande", "pequeño" y "muchos", por parte de los reporteros, fue muy aceptable para los militares; información específica sobre los planes, incluso aquellos que fueron cancelados; nada acerca de las posiciones exactas de nadie, en ningún lugar; los datos podían referirse a "grupo de batalla naval", "Golfo Pérsico" y así por el estilo. En general, no se difundió ninguna información que pudiera causar daño o impedir la acción de las fuerzas estadounidenses que operaron en la región.
Impacto de la alta tecnología
El balance que han hecho algunos analistas del impacto de la alta tecnología en la guerra de baja intensidad se basa en el análisis de conflictos como la invasión de Israel a Líbano, la guerra Irán-Irak y la invasión rusa de Afganistán. Éste indica:
Las fuerzas guerrilleras no siguen patrones de acción, ni realizan movimientos que puedan ser caracterizados por los modernos sensores y sistemas de inteligencia. Además aprovechan coberturas naturales o áreas edificadas para evitar la detección de los sistemas de reconocimiento táctico.
Las fuerzas populares o revolucionarias del Tercer Mundo frecuentemente carecen de sistemas logísticos formales y enfatizan la organización de pequeñas unidades y los movimientos nocturnos.
El alto grado de politización de esas fuerzas y el alto impacto de las personalidades, de los factores étnicos, religiosos, etcétera, sobre sus acciones militares y toma de decisiones hace que sea más importante el factor humano, por encima de número de tropas, desplazamiento, tecnología y orden de batalla.
El mando muchas veces se encuentra altamente personalizado en el nivel más alto de liderazgo y raramente implica comunicaciones extensivas. Estas tendencias inhabilitan la caracterización y la predicción de la emergencia de nuevos grupos políticos, étnicos, religiosos y revolucionarios.
La tecnología de reconocimiento e inteligencia no puede aplicarse con efectividad a fuerzas de tácticas y patrones de conducta militar desconocidos.
A menos que un buen trabajo de inteligencia humana (HUMINT) preceda el inicio de la guerra, los indicadores de inteligencia normales tendrán poco valor.
La utilidad de la transferencia tecnológica para desarrollar el poder militar de gobiernos aliados de Estados Unidos sólo puede ser evaluado en la guerra misma.
En el campo de la inteligencia electrónica (ELINT), los principales problemas que observan los estadounidenses son: sólo pocos estados manifiestan disciplina y conciencia de la importancia de la guerra electrónica; uno de ellos es Siria. En general, se inclinan sólo por los aspectos de la detección y la vulnerabilidad y los mandos estadounidenses carecen de estimaciones sobre si una fuerza aliada tiene capacidad de emplear el equipo electrónico que se le entrega.
La inteligencia de fotografía (PHOTINT) es capaz de detectar grandes formaciones de tropas, pero es mucho menos efectiva en los conflictos contra fuerzas irregulares, movimientos nocturnos de infantería o aquellos que, teniendo grandes agrupaciones, se desarrollan en las montañas y zonas urbanas.
Estrategia tecnológica
Los teóricos de la guerra de baja intensidad están considerando seriamente que la hegemonía mudial de Estados Unidos necesita de la transferencia de tecnología avanzada a las fuerzas locales aliadas.
Éstas deben usar la nueva tecnología para realizar reconocimientos que informen de la situación y permitan evaluar los patrones de comportamiento en amenazas potenciales o actuales.
Las fuerzas locales pueden brindar ayuda a los Estados Unidos proporcionando también agentes de inteligencia para cubrir vacíos en HUMINT y para resolver problemas lingüísticos, muy frecuentes en el ámbito de la inteligencia militar contrainsurgente.
Ejemplos en que ese papel de las fuerzas locales aliadas de Estados Unidos ha sido muy exitoso son Egipto, Israel, Jordania, Arabia Saudita, Pakistán, Corea del Sur y Honduras.
En la actualidad, el Pentágono esta buscando llevar a cabo una "fusión" con estados aliados claves, en zonas estratégicas del Tercer Mundo. El soporte material de tal "fusión" es la transferencia de la tecnolgía militar.
La entrega de aviones de reconocimiento E-3A AWACS a Arabia Saudita es un ejemplo de esa transferencia y también se ha fortalecido la capacidad tecnológica de Israel y Egipto.
El desarrollo de potencias militares intermedias, dicen los estrategas yanquis, permitirá contener las amenazas en el Tercer Mundo, sin la necesidad de una intervención militar masiva de los Estados Unidos o de otras grandes potencias.
La inteligencia deberá estructurarse en la línea de la guerra contra los países pobres promoviendo la máxima fusión de HUMINT, PHOTINT, ELINT y SIGINT.
Esto requiere una sofisticada fusión tecnológica de las diversas fuentes de inteligencia, para mejorar el procesamiento y el análisis de la información, así como para comunicarla a los mandos militares de Estados Unidos.
En resumen, ante los errores, ignorancia, desconocimiento del significado real de este concepto que se aprecia de las preguntas y respuestas que hace el Fiscal Supremo, los abogados de la parte civil y los testigos sobre la guerra de baja intensidad , confundiéndola con la "guerra sucia", sumado al error en el manejo de este concepto por la prensa cuando refieren que "un grupo de generales del Ejército en situación de retiro, y testigos en el juicio seguido al ex presidente Alberto Fujimori por los casos Barrios Altos-La Cantuta y Sótanos del SIE, descartó que las Fuerzas Armadas hayan realizado operaciones de baja intensidad o guerra sucia, para acabar con el terrorismo en el país en la década pasada", es necesario examinar este concepto , darle su verdadero sentido y sentar la premisa, después de los alcances y precisiones que hemos volcado en este estudio que " guerra de baja intensidad o conflicto de baja intensidad no es lo mismo que guerra sucia o viceversa".

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