martes, 6 de abril de 2010

El cuento de los bloqueadores de celulares en el penal Piedras Gordas


El presidente del INPE, Rubén Rodríguez Rabanal, ha salido a los medios para denunciar que , gracias a su oportuna y atinada intervención, ha logrado desbaratar un sabotaje de los trabajadores del INPE quienes manipulaban los bloqueadores o los averiaban para beneficiarse económicamente , puesto que les facilitaban a los presos de alta peligrosidad – se supone que lo son porque este penal está considerado como de máxima seguridad- puedan comunicarse con el exterior , incluso, planear desde dentro del penal las extorsiones , secuestros y tráfico ilícito de drogas . Y como medida adicional, va a cambiar a todos los agentes de seguridad del INPE, incluso a los perros vagos que sobreviven en el exterior del penal .

Por otro lado, el director del penal de Piedras Gordas, Edwin Salazar, sale a defenderse y dice que los equipos de bloqueadores dejaron de funcionar por falta de mantenimiento en el año 2007 y que los bloqueadores nunca han funcionado el cien por ciento .

¿Quién tiene la razón? ¿ Acaso es una cortina de humo?

En el año 2007 habían dos problemas, aparte de los múltiples problemas en que existen en los penales, que como granadas maduras en cualquier momento iban a reventar ..

Uno era la recepción final y liquidación de la obra del Penal “Piedras Gordas “ ; el otro , el problema de los bloqueadores de telefonía móvil que funcionaban de manera parcial en dicho penal .

Para poner en funcionamiento el sistema de bloqueadores de celulares en un cien por ciento, la empresa encargada de completar el sistema( empresa Macrocorp) pedía que se le cancele el pago que le adeudaban porque le estaba generando insolvencia económica.

La demora en la solución de las deficiencias detectadas en el Penal “Piedras Gordas” no permitía su recepción definitiva y por consiguiente, su liquidación y los documentos para la recepción de este penal rondaban por las oficinas, esperando que cualquier despistado presidente o alguna comisión desprevenida, los reciba , los firme, dando su conformidad.

La trampa estaba en que el presidente o la comisión que firmara el acta de recepción del Penal de Piedras Gordas, sin antes someter a una investigación administrativa- disciplinaria a los responsables de las irregularidades detectadas en su construcción se iba a colocar la soga al cuello ..

En cuanto a los bloqueadores el riesgo estaba en que una vez cancelado el contrato , existía la posibilidad de que a la semana siguiente entre una pequeña señal de telefonía- como era de presumible – y la comisión se complicaba la vida porque iba a sospecharse de que hubo algún “arreglo “.

Este era el dilema que todo presidente del INPE tenía con respecto a los bloqueadores, los mismos que final nunca iban a bloquear el penal de Piedras Gordas porque el problema no era técnico sino humano: los agentes apagaban los bloqueadores o movían las antenas a su discreción, vendiendo esos minutos o horas a los internos.

Ese problema se arrastraba desde antes del año 2007, así que no era ninguna novedad que se vendían los minutos a los internos.

Ahondemos un poco más sobre el problema del penal de “Piedras Gordas” y de los bloqueadores a cargo de la empresa MACROCORP; un problema que no tenía cuando acabar.

¿ Por qué nadie quería firmar los documentos recepcionando la construcción del penal Piedras Gordas?

La construcción del penal de “Piedras Gordas” estuvo a cargo del Consorcio Piedras Gordas-2003 , empresa ganadora de la Buena Pro de la Licitación Pública OSP/101/121 , convocada por la UNOPS y, demandó un presupuesto de US$ 8’312,912.79 , incluido el IGV.

La Contraloría General de la República realizó un examen especial para evaluar el proceso de ejecución de la obra “Construcción del EPRCE Piedras Gordas” y encontró responsabilidad administrativa en dos ex presidentes y ex funcionarios del INPE por haber omitido supervisar a las empresas contratadas por UNOPS para el estudio, ejecución y supervisión de la obra y no haberse asegurados de la implementación de procedimientos y mecanismos de control y supervisión técnica que garanticen la inversión realizada.

Al finalizar este examen especial, la Contraloría elabora el Informe N° 166-2006-CG/SDR y sugiere en el segundo punto del informe que la Oficina General Jurídica del INPE opine sobre el mejor procedimiento a seguir para implementar sus recomendaciones.

Esta oficina opinó que la ministra de Justicia, como titular del sector, debía nombrar una comisión ad hoc- presidida por el jefe del INPE – para encargarse de procesar administrativamente y disciplinariamente a los ex presidentes del INPE, al Dr. Luís Bustamante Rodríguez y al Dr. Wilfredo Pedraza Sierra; asimismo, se debía nombrar una segunda comisión para investigar administrativa y disciplinariamente a los otros funcionarios por no haber advertido las deficiencias en el funcionamiento de las instalaciones y equipos de la obra, incumpliendo las funciones que les correspondían como integrantes de la Comisión de Recepción Provisional.

La comisión auditora de obra visitó el penal “Piedras Gordas” el 2 de marzo 2006 y los días 11 y 12 de abril del mismo año , con la finalidad de inspeccionarla constatando la existencia de fisuras y rajaduras en las losas de concreto del entrepiso de los 10 pabellones y en la caseta de Reservorio N° 1 , situación que puede alterar la estabilidad de la losa de concreto y la cimentación de la caseta de control respectivamente ; asimismo, verificaron la inestabilidad del talud de un sector de la zona denominada “Tierra de Nadie” puede provocar el colapso de un tramo del cerco sensible metálico y la escasa ventilación de los ambientes internos del penal que propicia la aparición de enfermedades respiratorias y/o alérgicas en los internos y en el público usuario .

También se dieron cuenta de la inoperatividad e incompleto equipamiento del sistema de seguridad que significa un riesgo para el normal funcionamiento del penal al no cumplir con la condición de Máxima Seguridad previsto en el proyecto original y que la infraestructura y/o equipamiento no pueden funcionar a su máxima capacidad debido a la inoperatividad de algunos equipos industriales para la conservación y preparación de alimentos.

Los hechos revelados revelaban el riesgo potencial que existía para el INPE l recibir una obra que no tenía la calidad especificada al terminarla, , tanto en cuanto a materiales y equipos, como en la ejecución de la infraestructura e instalaciones, de tal forma que no estaba garantizado el periodo de vida útil de la obra para lo cual fue construida y consiguientemente, se ponía en riesgo la inversión realizada y la seguridad del penal.

No cabía dudas que la solución al problema del Penal de Piedras Gordas y el de los bloqueadores iba a demandar un buen tiempo.

El 14 de febrero 2007 , un comité integrado por el Cdte. AP® Enrique Arias( tercer miembro del CNP), el director de informática , Ing. Manuel Matos, el Señor Miguel Marín, asesor externo del INPE, se reúnen con el Ing. Fernando Ocaña representante de la empresa Macrocorp ..

La empresa había enviado una propuesta para incrementar el número de bloqueadores en el penal “Piedra Gordas” con cuatro equipos más para garantizar el 100% del bloqueo en todo el penal , debido a que se había detectado señal de celulares en el Pabellón 2, Puerta Principal y baños de visitas.

La preocupación que existía era que si no se cubría el 100% de la señal de telefonía que entraba al penal; entonces , decir que el penal “Piedras Gordas” era de máxima seguridad , no pasaba de ser una quimera , con el consecuente riesgo que los internos podían comunicarse con el exterior, por tanto, el penal seguía siendo un centro de planificación de secuestros y narcotráfico , como se presumía.

Que se sepa nunca se llegó a cubrir el cien por ciento del bloqueo de los celulares porque hasta ese momento no le cancelaba la deuda a la empresa Macrocorp y había reticencias para recibir el penal Piedras Gordas porque la Contraloría General de la República había encontrado irregularidades en su construcción por la empresa argentina.

Eso sucedió en los primeros meses del 2007; entonces, el director del penal “Piedras Gordas “ , Edwin Salazar, tenía razón cuando dijo que los bloqueadores de celulares nunca funcionaron al cien por ciento .

¿ Por qué mintió el actual presidente del INPE?

¿ Busca reconocimientos?

¿Es una cortina de humo?

¿El nuevo ministro de Justicia quiere demostrar que está haciendo algo por poner orden en los penales?

Para mentir y comer pescado hay que tener mucho cuidado.

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